La Inteligencia Artificial en la Medicina Cardiovascular
El Dr. Antonis Armoundas, presidente del comité redactor de la declaración y destacado investigador en el Centro de Investigación Cardiovascular del Massachusetts General Hospital, así como profesor asociado de medicina en la Harvard Medical School, enfatiza la importancia de la IA en la medicina cardiovascular. «Aquí presentamos el estado del arte, incluyendo la ciencia más reciente respecto a usos específicos de la IA, desde la imagenología y los dispositivos vestibles hasta la electrocardiografía y la genética», señaló Armoundas.
La IA, con su capacidad para analizar grandes cantidades de datos y hacer predicciones, se ha utilizado en la interpretación de registros electrónicos de salud para entender efectos de tratamientos, comparar la efectividad de pruebas e intervenciones y, más recientemente, para construir modelos de predicción y clasificación que apoyen la toma de decisiones clínicas.
Desafíos y Limitaciones de la IA en Cardiología
El informe también aborda las limitaciones actuales de la IA en la medicina cardiovascular, incluyendo la necesidad de protocolos que aseguren la adecuada selección y organización de la información, así como su compartición y privacidad. Además, se subraya la urgencia de contar con una mayor base de conocimiento científico, ya que los algoritmos basados en IA carecen de investigación prospectiva o estudios que modelen los efectos de la IA para examinar de cerca su impacto potencial en el futuro.
Aplicaciones de la IA en la Atención Cardiovascular
El documento revisa varias áreas de uso de la IA en la medicina cardiovascular, incluyendo la imagenología, la electrocardiografía, las tecnologías implantables y vestibles, y la genética. «Numerosas aplicaciones ya existen donde las herramientas digitales basadas en IA/aprendizaje automático pueden mejorar el cribado, extraer conocimientos sobre qué factores mejoran la salud de un paciente individual y desarrollar tratamientos de precisión para condiciones de salud complejas», afirmó Armoundas.
La declaración científica fue preparada por un grupo de escritura voluntario en nombre de la American Heart Association’s Institute for Precision Cardiovascular Medicine y otros consejos relevantes. Estas declaraciones científicas promueven una mayor conciencia sobre las enfermedades cardiovasculares y los problemas de accidentes cerebrovasculares, y ayudan a facilitar decisiones informadas en la atención médica. Aunque las declaraciones científicas informan el desarrollo de las guías, no hacen recomendaciones de tratamiento.